sábado, 21 de febrero de 2026

¿CUÁNTO CUESTA?

El rey David era un adorador y un servidor de Dios. Cierta vez recibió la indicación del Señor, de levantar un altar y presentar un holocausto (2ª Samuel 24).

En la antigüedad, un holocausto era un sacrificio religioso en el que una ofrenda animal era consumida completamente por el fuego. A diferencia de otros sacrificios donde parte de la carne se repartía para ser comida, en el holocausto todo se quemaba como una señal de entrega total a la divinidad.


Cuando David
 quiso comprar un campo para ofrecer el holocausto, quiso comprar un campo, el campo de Arauna, el cual el dueño quiso regalar al rey. Pero David respondió: “no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada.”

David rechazó lo fácil. Entendía que el Señor no merecía migajas ni recortes ni sobras. El holocausto requería el mejor animal. Requería no reservar nada para sí. Pero también David decidió invertir de lo suyo para ofrecerlo. Por eso compró el lugar. Porque un holocausto no se ofrece con cosas ajenas. El holocausto es personal, es entrega… El servicio es un holocausto. El servicio es entrega.

¿Cuánto cuesta el servicio?

La enseñanza de la palabra de Dios es entrega. Requiere pasar tiempo con él, recibiendo su ministración personal y el mensaje a transmitir. Requiere preparar ese mensaje de modo que sea entendible al destinatario, sea adulto, joven o niño. Requiere que el mensajero esté preparado: no solo que sepa lo que debe decir, sino cómo transmitirlo. No es lo mismo hablar a un niño que a un joven o a un adulto.

¿Nos va a costar?

Sí. Tiempo. Oración. Renuncias. Estudio, de la Biblia y de los métodos y técnicas de enseñanza. Ensayo y ¿por qué no? Errar y volver a empezar.

¿Ofreceremos a Dios holocaustos que no nos cuesten nada?

Dios dio todo por nosotros. Sabemos cuánto le costamos. ¿Y por qué pensamos que servirle es algo que hacemos para nuestra satisfacción? Cuando nos gusta, avanzamos. Cuando nos cuesta, abandonamos.

Te invito a repensar tu ministerio a la luz de esta declaración que hizo el rey David.

Que este sea tu año de entrega total.

HMG



 


viernes, 20 de febrero de 2026

YA NO ES COMO ANTES

Transitamos ya el segundo cuarto del S. XXI.

Los cambios se suceden más y más rápidamente. Las modas cambian. La sociedad cambia. La tecnología avanza y pisa sin compasión la vida tal cual la conocimos.

Los niños nacen en una realidad que aún nos cuesta asimilar. 

Sólo dos cosas permanecen a lo largo de los siglos: 1) la eterna Palabra de Dios y 2) la necesidad del ser humano de estar completo en Cristo Jesús.

El Mensaje es el mismo. Pero debemos aprender a adecuarlo a los destinatarios. Lo que sirvió hace diez años, puede que hoy ya no sirva. 

Por eso necesitamos ir a los pies del Maestro, para que nos enseñe la manera de que Su palabra sea viva, real en las jóvenes vidas.

Te proponemos y espacio para reflexionar, intercambiar ideas y renovar estrategias. Renovar... Porque los mismos principios que Jesús utilizó para enseñar, siguen vigentes, aunque el "ropaje" se haya actualizado.

IFOMAEB continúa formando maestros. ¿Tomarás este año el desafío de seguir avanzando como tal? ¡Te esperamos!

Completa el formulario y nos estaremos comunicando

https://forms.gle/4oSYj2BrjFUuQJk9A




sábado, 15 de noviembre de 2025

COSAS DE AQUELLOS TIEMPOS

 Hay frases, conceptos, modismos y/o costumbres que no son propias de este tiempo, o de nuestra cultura... Te proponemos aproximarnos para entender un poco más lo que os dice la Palabra de Dios:

Cosas de aquellos tiempos

jueves, 6 de noviembre de 2025

Contar para transformar - Narraciones con propósito

 Porque creemos que la palabra de Dios es actual para cada vid, cada día, y así enseñamos a enseñar.

Conclusiones de nuestros alumnos:



Capacitación y Comodidad comienzan con C

¿CUÁNTO CUESTA?

El rey David era un adorador y un servidor de Dios. Cierta vez recibió la indicación del Señor, de levantar un altar y presentar un holocaus...